miércoles, 20 de abril de 2011

LA LUNA DE PIERROT Nº2: APUNTES SOBRE JOSÉ MARÍA ARGUEDAS

El 18 de enero de 1911 nació, en la ciudad de Andahuaylas, José María Arguedas, quien viviera hasta el 2 de diciembre de 1969, cuando se suicidó en la ciudad de Lima. JMA es considerado uno de los más destacados narradores peruanos del siglo XX, renovó la literatura de su tiempo desde su perspectiva indigenista la cual lo llevó más allá de la creación literaria y a la que le dio un nuevo sentido. Su producción intelectual es tan inmensa y variada que no sólo comprende obras de ficción (baste mencionar el cuento El sueño del pongo), sino que cuenta con ensayos sobre la cultura andina, artículos de antropología y estudios de folklore, que reflejan un conocimiento profundo del universo andino, el cual él experimentó. Su obra ha sido traducida a más de 30 idiomas y sobre él se ha escrito infinidad de ensayos, artículos y tesis doctorales en diversas universidades del mundo. Es, pues, uno de nuestros peruanos más ilustres.

Es difícil estudiar la genialidad que representa José María Arguedas por la multiplicidad de expresiones que encontramos en su persona (si su obra literaria completa abarca 5 tomos, la antropológica comprende 7). Si bien fue conocido en el ámbito literario como un hombre de letras
dedicado a la exposición de la realidad del indígena del siglo XX, no dejó su profundo interés por analizar los cambios culturales generados por la presencia de la acción de la modernidad como un “estilo de vida”, teniendo como ejemplo en este caso dos trabajos excelentes: uno sobre Puquio, relacionado en el contraste generacional de conservación de la tradición de las comunidades campesinas y, por otra parte, la ausencia de ella entre los jóvenes. El segundo es una interesante apreciación sobre la evolución socioeconómica del valle del Mantaro, debido a su cercanía con la dinámica del mercado de Lima.

Como antropólogo, es decir como un ser académico, concretizó su visión del proceso del cambio en su tesis doctoral: “Las comunidades de España y del Perú”, donde vislumbra la influencia ejercida por las formas de vida de la comuna española de mitad del siglo XVI en la configuración de las llamadas “comunidades indígenas”, que luego le sería muy útil en el entendimiento del “mestizaje” de su póstuma novela: Los zorros de arriba y los zorros de abajo al referirse al nuevo fenómeno social emergente en Chimbote: el cholo.

Pero Arguedas, más allá de ser conocido como literato y antropólogo, dejó también trabajos vinculados al entendimiento teórico del folklore. Su artículo ¿Qué es el folklore? (1964) fue considerado por las generaciones de estudiosos como modelo a seguir en el sustento teórico de tesis universitarias.

Debemos añadir su valioso aporte desde la dirección de la oficina de folklore de la entonces Casa de la Cultura de la década de los años de 1970, al registrar en cintas de audio y video, un conjunto de danzas de diversos lugares del Perú. Una parte conservada en la Pontificia Universidad Católica del Perú y una parte pequeña en la Escuela Nacional Superior de Folklore José María Arguedas. Su afán por entender y estudiar las manifestaciones folklóricas lo llevó a asesorar las presentaciones de artistas en los grandes coliseos de la década de los años 60, es decir, realizó una gestión cultural mucho antes de que surgiera este término.

Pocos o escasos son los escritos en torno a esta labor, o a la de docente en colegios del interior o en la famosa Unidad Escolar Nuestra Señora de Guadalupe. Tampoco se tiene conocimiento mayor sobre su labor docente y cultural en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y la Universidad Nacional Agraria La Molina.

Creo que no se agota el estudio sobre Arguedas: existen varias dimensiones por desentrañar de su mundo psicológico, amical, de su cultura etílica, de su pasión musical, de sus amores prohibidos, de su afán político o ideológico o de su propia enfermedad mental que lo llevó a su autoeliminación. Quedan aún espacios por descifrar, que no dudo en un futuro cercano, investigadores jóvenes lograran colmar para complacer nuestra ansiosa inquietud.

POR:
AMILCAR HIJAR HIDALGO (Lima, 1970) Antropólogo por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, con estudios de maestría y doctorado en Ciencias Sociales, con segunda especialización en educación por la misma universidad. Maestría en psicopedagogía y orientación tutorial por la Universidad Católica Sede Sapientae. Es docente en la Universidad Ricardo Palma y Director de Investigación de la Escuela Nacional Superior de Folklore José María Arguedas.

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