
1997. Con brevedad, y humor, Roberto Bolaño desgranó la fruta prohibida del árbol de la sabiduría en un edén literario:
Como ya tengo cuarenaicuatro años, voy a dar algunos consejos sobre el arte de escribir cuentos.1. Nunca aborde los cuentos de uno en uno. Si uno aborda los cuentos de uno en uno, honestamente, uno puede estar escribiendo el mismo cuento hasta el día de su muerte2. Lo mejor es escribir los cuentos de tres en tres, o de cinco en cinco. Si se ve con energía suficiente, escríbalos de nueve en nueve o de quince en quince.