lunes, 28 de junio de 2010

JE SUIS PIERROT - LA LUNA DE PIERROT Nº0

La Comedia dell´Arte (siglo XVI) fecundó en personajes, situaciones y herramientas que han llegado, como herencia, a las artes escénicas de 5 siglos posteriores. Aún hoy su influencia se extiende, y ya no sólo en teatro, para mostrarnos a los personajes Pierrot, Arlequín, Columbina, Polichinela, entre otros. Para nosotros, es Pierrot quien brinda luz. Pero es sobre todo a través de su luna, la Luna, la que fue para él algo más, que para nosotros es algo más...


...Cuando se ideó este proyecto (vía blog) el nombre de La Luna de Pierrot nos pareció, sobre todas las cosas, original. Lo conocimos gracias a Pierrot, le fou (Godard) pero desconocíamos lo referente a la historia que lo encerraba junto a los demás tradicionales personajes. Sin embargo, luego de más de 2 años de llevar a cabo el proyecto virtual, su nombre nos representa, de manera auténtica, todo lo que sentimos referido al arte. Este es el Pierrot que ha sido, en sendas ocasiones, representado en pantalla, cuentos, poemas, telas, cantos, diseños, etc. Aquí repasamos a los más memorables, famosos, o quizá sólo a los que más nos gustan -o no, pero igual sorprenden-.


Tablas (y calles)
El teatro es la cuna de Pierrot. Las transformaciones del personaje, desembocadas en las penurias que vive, se fueron dando lugar desde su paso de Italia a Francia y al resto de Europa hasta hacer un Pierrot (nombre en Francia) o Pedrolino (en Italia) conocido hoy en todo el mundo por su vestido blanco, sus conflictos y sus desventuras. Su figura ha sido realmente explotada en expresiones de teatro popular en todo el mundo (y la verdad es que la tradición de Pierrot corresponde a una larga herencia popular). Su representación registra una alta variedad de situaciones, historias, desarrollos y características, aunque siempre rondando en torno a la pena de amor, al desencuentro, a la soledad.

Un texto de Ruben Darío, Pierrot y Colombina, la eterna aventura (1898) expone esta tendencia (irremediable) de Pierrot hacia el mundo denso y complicado de la angustia, o la ausencia de felicidad. Buen ejemplo de lo que la figura de este mísero y absurdo payaso -a veces, sirviente del destino- podría, o no podría, llegar a hacer. Como en las demás artes en las que ha sido representado, este Pierrot se configura desde sus penas para actuar en el mundo.

Sonidos de Pierrot
Por medio de una pequeña búsqueda acerca de canciones y músicos que se relacionen con Pierrot encontramos un breve racimo de temas que nos hablan de él. Y breve es el racimo formal porque gran parte de lo compuesto para y sobre Pierrot pertenece al siempre prolífico, variado y disperso campo de la canción popular, esa que se solía crear -o modificar- en cada ciudad o pueblo y tiempo, en cada vuelta de esquina. Hacia el pasado encontramos Pierrot Lunaire, pieza clásica con música del alemán Arnold Schoenberg (1912) sobre letra de Albert Giraud (1884). Este conjunto de 21 poemas fue inspirado en un viejo cabaret vienés, y habla de amor, sexo, violencia, blasfemia, una serie de temas controversiales para la época. Su hermosa expresión lírica, y temática, recuerdan las penurias que el pobre Pierrot hubo de soportar, refugiándose en o que más amaba, lo que era más externo para el mundo: la luna. Pierrot Lunaire (Pierrot lunar), nombre escogido por Giraud, no pudo ser mejor colocado. En el plano actual, tenemos a la banda británica Placebo. En su repertorio se encuentra el tema Pierrot, the clown, que por su toque sombrío y cálido se asemeja a la historia del personaje, y su letra habla sobre un olvido, un abandono, comparado con la suerte de Pierrot (“Asegúrate de pasar por acá/ estaré tragándome mi pena/ con el ceño fruncido/ como Pierrot, el payaso”).

También en inglés, está Three pennyPierrot (“pequeño pobre corazón”, dice uno de sus versos) de David Bowie (1970), o el más famoso Pierrot, hecho conocido por Lacrimosa; además de una banda contemporánea japonesa de rock-pop edulcorado llamada Pierrot, con toques sobre-exagerados, en todas sus dimensiones, sin mucha sintonía y autenticidad. En América Latina: Jaime Roos, músico uruguayo que fusiona sonidos y ritmos latinoamericanos, con la canción Brindis por Pierrot (1985, dentro del disco del mismo nombre) en la que hace una alegoría de sus vivencias, con trasfondo social, a través de la figura de nuestro protagonista. Son estas sólo algunas de las expresiones musicales -de un largo catálogo- que se refieren al querido, excéntrico y desdichado personaje.


Tonto…tonto y pobre Pierrot
El Pierrot más conocido del cine es francés (Pierrot le fou, Godard, 1965) y el primero, en lo que se puede llamar la prehistoria del cine, también lo es: Pauvre Pierrot (Émile Reynaud, 1892). Sí, 118 años nos separan desde que esta figura llegó, desde la Comedia del Arte, a lo que Reynaud llamó Teatro óptico, pero también ha recibido el nombre de Pantomima luminosa. Este Teatro Óptico estaba basado en el praxinoscopio, dispositivo por el cual se permiten ver imágenes en “movimiento” gracias a un mecanismo giratorio de espejos. Sólo que el artista y experimentador innovó proyectando las imágenes en movimiento -los personajes- sobre otra proyección estática: el paisaje o “escenario”. En Pobre Pierrot los personajes son Columbina, Pierrot, que la visita en su jardín enamorándola, sin ser correspondido, y Arlequín, que ha llegado antes al jardín y se oculta al ver a Pierrot, quien además sufre los golpes de Arlequín escondido; por ello, y la indiferencia de Columbina, Pierrot se va. Pobre Pierrot.


El otro Pierrot es el de Godard, de hace poco, 45 años nada más. Allí también hay Pierrot, pero no hay Columbina, no hay Arlequín, o los hay bajo otras formas. Pero es otro Pierrot, tonto, loco. Está en otro mundo y ronda modernas nebulosas del hombre junto a una excéntrica luna.


En colores

Varias son las formas a las que ha sido sometido Pierrot también en pintura. Se ha adaptado a cada movimiento, o cada movimiento se ha adaptado a personajes como él. En esta página se muestran dos: uno de los de Picasso, y el de Derain. Cada uno con distintas formas, 
pero con un elemento en común: la música. Por lo general la guitarra (o en sus primeros siglos mandolina, laud, vihuela, dependiendo de la representación) ha acompañado a Pierrot. Incluso en Pauvre Pierrot el “dibujo animado” es mostrado con un instrumento de cuerda, la música lo acompaña en su soledad


***

Hasta aquí un breve repaso por lo que ha sido Pierrot, desde la Comedia dell´Arte, por la historia del arte. Hay más, claro que sí; habrá más, también. Esta Luna de Pierrot espera concentrarse y ser un remanente de algún otro recuento futuro, en otro país, en otro continente, en otro planeta, quizá en la luna.

J. Osambela /
M. Lanazca /
G. Lopez /

http://issuu.com/lalunadepierrot/docs/lp0
Publicar un comentario
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...