sábado, 8 de noviembre de 2008

ONDA OSCURA

Los ochentas han marcado toda una época en lo social, político y cultural. La música como esencia de la sociedad, acompañado de la moda que traía consigo, revolucionó el alma vibrante de los adolescentes rebeldes de esa década turbulenta.

Básicamente lo que quiero escribir, es sobre un género musical que estuvo escondido durante años en el cuarto oscuro de la casa, pero que sacaré de mis más remotos sentimientos, aprovechándome malintencionadamente del boom mediático que a traído el estilo pomposo “emo”, que si bien es cierto guarda en su ADN musical genes del mencionado, aunque viéndolo bien no tendría nada que ver.

El Dark-wave, es del que escribo, una vertiente del conocido New-wave, o nueva onda. El Dark-wave es el primo macabro, oscuro y melancólico, con dotes sarcásticos y mirada perdida del alucinante y bien vestido primo New-wave -rara explicación, pero es así como yo lo veo.

Nada más genial, que durante los años ochentas, época que se venía de los rezagos del bullicioso punk, y la algarabía del disco, una densa y turbia tranquilidad, de quienes amaban y añoraban el romanticismo y la época victoriana, transformaba a la modernidad de la década. Jóvenes que sacaron del armario sus prendas más negras que tenían, para cubrirse del frió londinense, y así decirle al mundo que la muerte estaba de moda.

Personajes como si fueran sacados de un cuento de Edgar Allan Poe, mentes kafkianas, con aires de existencialistas, a lo Sartre. Ese es el Dark-wave, que trajo consigo todo un catálogo moribundo de fantasías frustradas, de represión a la vida, - cualquier parecido con estilos actuales es solo copia- y es que el Dark-wave trajo también la ironía de la desolación, la sonrisa apagada y la perfecta alegría con la resignación de lo que se sufre, en pocas palabras la fiesta en medio del velorio.

Bandas como Joy División, que por cierto nunca fueron Dark-wave, formaron el estilo que heredarían posteriormente: Souxsie and The Banshees, Bauhaus, Clan of Xymox, The Frozen Autumn, y por supuesto The Cure, y aún más, que se quedaron en la sombra, fueron legado de lo que también me atrevo a catalogar en el estilo a Depeche Mode, Dead Can Dance e incluso Lacrimosa.

Sonidos electros, con bajos claramente perceptibles, que deprimen al más equilibrado ser, intros tan largos como la angustia, estridentes acordes aluden a la desesperación, y letras profundas como el exhalo; ese es el Dark-wave, algunos fueron mas allá encontrándose con el jazz o con el metal, dando a luz a nuevos estilos como el industrial, el gothic-rock, o el etereo. En fin, no me quiero confundir, y a ustedes tampoco.
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